Alrededor del 35% de los pequeños clubes y salas musicales del país cerraron en la última década, a causa del aburguesamiento de muchos barrios, los altos alquileres, los cambios en la industria musical o la creciente presión de los vecinos.
Cualquier banda o artista que quiera vivir de esto necesita ese escalafón bajo», dijo Mason, apoyando un proyecto de ley para frenar el declive.
«Las mejores bandas de ahora aprendieron el oficio en pequeñas salas. Aprendes todo, cosas técnicas, la teatralidad, y a relacionarte con la audiencia», añadió.
La estrella de los Beatles, Paul McCartney, también se sumó a la campaña con un comunicado en el que aseguró que «si no apoyamos la música a ese nivel, entonces el futuro de la música en general corre peligro».
Más de la mitad de las 430 salas de las que disponía Londres en 2007 han cerrado sus puertas.
El diputado laborista y exministro John Spellar presentó un proyecto de ley que protegería a estas salas de conflictos con los vecinos cuando se levantan nuevos edificios junto a ellas, uno de los factores más amenazantes.
Entre los clubes que cerraron hay algunos emblemáticos, como el Astoria de Londres, el Cockpit de Leeds o el Boardwalk de Sheffield, estas dos últimas en el norte de Inglaterra.AFP

Deja una respuesta