“La tradicional tregua olímpica adquiere este año una importancia especial: las delegaciones de las dos Coreas desfilarán juntas bajo una bandera única y competirán como un equipo único”, dijo el papa durante su audiencia general semanal en el Vaticano.
“Esto nos da la esperanza de un mundo mejor en el que los conflictos se resuelven pacíficamente mediante el diálogo y en el respeto mutuo, lo que también enseña el deporte”, agregó Francisco.

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