Los ataques, que fueron dados a conocer el fin de semana por el investigador de seguridad británico Scott Helme, afectaron a más de 4.000 sitios web, incluidos los de la agencia británica de protección de datos y privacidad y el del sistema de tribunales federales de Estados Unidos.
A diferencia de los ataques tradicionales, estas infecciones no contienen ransomware ni roban datos, sino que operan en modo sigiloso para obtener beneficios del oscuro mundo de las criptomonedas.
Helme dijo que los piratas informáticos eran capaces de acceder a un gran número de sitios web al infectar un plug-in de uso común, o algún software que ayuda a los sitios a funcionar mejor.
En este caso, los piratas informáticos usaron el software malicioso para crear Monero, una de las nuevas criptomonedas que están causando sensación en los mercados financieros

Deja una respuesta