Reclusas de este penal de mujeres también actuaron en la película como compañeras de una de las protagonistas, Chiquita, interpretada por Margarita Irún, y ahora el equipo quiere agradecerles su participación con la proyección del filme.
«La película es una película de encierros. Nos parecía importante trabajar todos los tipos de encierros, el encierro en la prisión, en el encierro que puede haber una relación de amor, el encierro que puede haber en una casa…», aseguró Martinessi al relatar la participación de 52 presas en su obra.
El director contó, en un encuentro con los medios en el Teatro Municipal que durante los días que el equipo se trasladó a la cárcel solo recibieron muestras de «un respeto gigante» de su trabajo por parte de las mujeres.
Ellas también aprendieron con la experiencia y, antes de que su espacio de reclusión se convirtiera en un set de rodaje, recibieron clases y talleres de interpretación para motivarlas a ser parte del proyecto, como comentó la directora de Bienestar y Reinserción Social del Ministerio de Justicia de Paraguay, Paz Astigarraba.
La cárcel se cuela en la trama como parte del guión de Martinessi, pero también sirve para reflejar una de las distintas caras de la realidad social paraguaya que se reflejan en la película.
«Tiene una connotación política y social visible en metáforas», apuntó la actriz Ana Ivanova, que encarna a Angy en «Las Herederas».
Esas metáforas pretenden reflejar las cargas heredadas de la sociedad paraguaya, que Irún espera que «vayan desapareciendo».
Irún invitó a los paraguayos a que vayan a ver la película «con amor» porque está «pensada y actuada con amor», dijo en el escenario del teatro, que reconoció como su «hábitat» y aprovechó para reivindicar la profesionalización de los actores.
Su compañera de rodaje y pareja en la ficción, Ana Brun, reconocida además por su interpretación con un Oso de Plata en la Berlinale, aseguró que la experiencia «valió la pena».
No obstante, Brun confesó que pensó si aceptar el papel, ya que ello implicaba dejar de lado su labor en un despacho de propiedad intelectual.
El éxito de «Las Herederas» ha convertido en estrellas del cine nacional a las actrices de la película y dado a conocer a su director y a su productor, Sebastián Peña, pero también ha servido para darle un nuevo impulso a la ley del audiovisual y a la necesidad de contar con fondos dedicados en exclusiva al cine.
Esas dos cuestiones se trataron esta mañana en los paneles que acompañaron a la proyección del trailer de «Las Herederas» ante los medios.
Peña recordó que el largometraje partió con un presupuesto inicial de 50 millones de guaraníes, unos 8.900 dólares, cantidad a la que se sumó «mucho dinero de afuera para financiar la película», como añadió Martinessi. EFE

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