«Nadie tiene el derecho de insultar al pueblo ruso, que derrotó al nazismo», dijo el embajador en una rueda de prensa en respuesta al ministro británico de Exteriores, Boris Johnson, quien ayer hizo esta comparación ante un comité parlamentario.
Las relaciones anglo-rusas se han deteriorado por el evenenamiento del exespía ruso Sergei Srkipal y de su hija Yulia con un agente nervioso de fabricación rusa el pasado día 4 en Salisbury, sur de Inglaterra, del que Londres considera responsable al Kremlin.
El diputado laborista Ian Austin apuntó también en el comité que «Inglaterra no debería participar en el Mundial» porque Putin lo va a utilizar «de la misma manera que lo hizo Hitler en los Juegos Olímpicos de 1936».
«No creo que debamos apoyar a Putin usando el evento como un ejercicio de relaciones públicas para encubrir los graves abusos contra los derechos humanos de los que es responsable», agregó el laborista.
EFE
Deja una respuesta