Asimismo, Colmán comentó lo que experienció esos dos días: «Fuimos utilizados como carne de cañón y depués nos matamos entre camaradas, entre paraguayos, cumplimos órdenes de nuestros superiores»
«Fue muy triste caminar hasta el escolta y ver cuerpos en las calles, teniamos los mismos uniformes, no les conocíamos a los otros pero sentíamos en carne la muerte de una persona que tenía nuestro mismo uniforme y cumplía las mismas funciones que nosotros».

Deja una respuesta