«El principal aportante de su institución es Cartes, el patrón del tráfico de cigarrillos y del lavado de dinero», aseveró.
El sacerdote había catalogado al hijo de Cachito Salomón como “empresario del sexo” y que no podía estar a la cabeza de la Secretaría de la Juventud.
Por su parte Salomón defendió la futura designación de su hijo y aseguró que el padre Trento «hace rato dejó de tener altura moderna».

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