El desempeño del fiscal Jalil Rachid al frente de la investigación
El abogador Aitor Martínez Jiménez, aseguró que esto fue un caso político porque derivó al juicio del entonces presidente Fernando Lugo, la separación de la fiscal y posterior nombramiento de Jalil Rachid (hijo del expresidente de la ANR) como encargado de la investigación, que intentó acomodar la causa. «Le dieron el caso al fiscal Jalil, que tenía varios vínculos con autores del poder en ese momento y fue en función y acomodó la causa con el resultado del juicio político», indicó.
Las evidencias que presentaron, «era mentira, todo fue con la intención de sacar a Lugo», el hecho fue utilizado para el impeachment, agregó.
Según Martínez, Jalil jamás investigó las cámaras del helicóptero de la Policía Nacional, que más adelante «desaparecieron». Deben aclararse las ejecuciones extrajudiciales, como así también del porqué se movieron los cuerpos, «hubo omisión de auxilio por parte de las propias autoridades, todo el caso fue presentado de forma aberrante», afirmó.
Por último, dijo que para esclarecer la pregunta, «¿Qué pasó en Curuguaty?», faltó un fiscal eficiente que llevara a cabo la investigación de manera imparcial teniendo en cuenta que había miles de evidencias. “Un fiscal que jamás quiso hacer su trabajo sino que simplemente tuvo un mandato de cerrar el caso de acuerdo a los intereses de políticos”, finalizó.

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