Según explicó Bogarín, su participación se dio desde tercera instancia del proceso. «A mi criterio se debió realizar autopsias para saber que clase de proyectiles y armas fueron utilizadas y no se investigó la muerte de los campesinos. Se habló de francotiradores y como vamos a saber si no hay autopsia», aseveró.
Señaló además que el forense Pablo Lemir habló de disparos desde arriba hacia abajo en la muerte del subcomisario Erven Lovera, pero lo que no concuerda, según el abogado, es que el jefe policial estaba frente a frente con Rubén Villalba, uno de los campesinos acusados. «Son aspectos no claros que pudieron ser analizados, esas deficiencias sustentan la falta de fundamentación», refirió

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