Así lo expresó la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, quien destacó que ese respaldo fiscal es necesario para que los hogares vulnerables y las compañías «puedan permanecer a flote y volver pronto al trabajo».
«De lo contrario, llevará años superar los efectos de las quiebras y despidos generalizados», subrayó.
Reiteró que el FMI predice una contracción de la producción global en 2020 y una recuperación en 2021: «Cómo de profunda sea la contracción y cómo de rápida sea la recuperación dependen de la velocidad de contención de la pandemia y de lo fuertes y coordinadas que sean nuestras acciones de política monetaria y fiscal», dijo.
La responsable instó a los líderes del G-20 que respalden medidas del Fondo como doblar la capacidad financiera de emergencia, promover la liquidez global a través de una asignación considerable de Derechos Especiales de Giro (DEG) y el apoyo a la actuación de acreedores oficiales bilaterales para aliviar la carga de deuda entre los miembros más pobres del organismo.EFE

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