«No voy a instar a la desobediencia social, pero es una ciudad que vive del comercio. Ojalá podamos buscar un mecanismo sin que eso afecte a la salud pública y que podamos volver a reabrir el puente de la amistad, que podamos trabajar, que la gente pueda llevar el pan de cada día a sus casas».

Deja una respuesta