Casati sostuvo que hay que aclarar que todo tipo de ‘desprolijidades’ que se podrían haber dado en el proceso licitatorio y de adjudicación son exclusiva responsabilidad del Ministerio de Salud, en atención a que el Ministerio es quien tiene el dominio de acción del proceso de licitación y adjudicación. “Mi cliente es una persona particular con una empresa, en la cual su misión es vender. Todo lo que se le fue adquirido fue aportado por mis clientes. Por lo tanto, cualquier tipo de desprolijidad que haya habido o haya sido observada por la Contraloría y por la Comisión Especial presidida por el ministro Giuzzio son imputables al Ministerio”.
A la vez, el profesional del derecho sostuvo que es totalmente falso que las mercaderías ya habrían estado antes de que se firme. “Justamente el problema fue el retraso de la llegada de las mercaderías por problemas que hubieron en China”.

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