Dos petacas y un arma blanca: los elementos recogidos en la escena del crimen de la jueza

“Se encontraron dos petacas a lado del asiento donde siempre hace su guardia, también un arma blanca. Él se declaró autor confeso para los medios de prensa y dijo que estaba arrepentido, que fue poseído por un espíritu, fue la declaración textual de él”, comentó.

El sospechoso del asesinato de la jueza dijo que un espíritu se apoderó de él, según estuvo declarando. Presentaba signos de violencia en el rostro, en el momento que lo aprehendieron estaba con la ropa mojada. Intentó cruzar un arroyo, pero no se resistió. Esta muy conmocionada la ciudadanía en Hernandarias, es algo que nunca sucedió y justo dentro de una institución tan importante como es el Poder Judicial”, señaló.


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