La mortalidad por la COVID-19 en Francia fue mayor en la población inmigrante

En un informe publicado este martes, el Instituto Nacional de Estadística (INSEE) explica que el número de fallecimientos en esos dos meses fue globalmente un 25 % superior al que se había constatado en el mismo periodo de 2019 (129.000 respecto a 102.800).

Pero mientras la subida con respecto a un año antes fue del 22 % para los nacidos en Francia, el incremento fue del 48 % para los originarios del extranjero (que representaron un 15 % de las muertes), y con muchas diferencias según los países.

La subida llegó a ser del 54 % para los nacidos en los países del Magreb, del 114 % para los del resto de África y del 91 % para los nacidos en Asia.

El ascenso fue mucho más moderado para las personas originarias de España, Italia y Portugal (26 %), para los del resto de Europa (27 %) o para los de América y Oceanía (25 %).

Sobre las razones de esas diferencias, el INSEE lo vincula en primer lugar a las condiciones de vida de esas personas, en particular en términos de vivienda, de utilización del transporte público y de las profesiones que ejercen.

A ese respecto, precisa que las personas nacidas en África están entre las más expuestas a contaminarse por su trabajo, figuran entre las que se alojan en viviendas más pequeñas y se encuentran entre los que más utilizan los transportes públicos. EFE


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