Las autoridades están redoblando el esfuerzo para evitar rebrotes una vez comenzada la fase más avanzada de reapertura y la semana pasada acabaron suspendiendo de licencia a diez establecimientos, entre ellos algunos situados en el barrio de Queens, de importante población latina, como Guaro’s Tapas Bar, Kandela o La Pollera Colorada II, o el conocido restaurante de lujo Cipriani Downtown, en Manhattan.
En ese sentido, Cuomo instó a «no ser fanfarrón ni arrogante» y extremar la precaución, ya que hay «una amenaza nacional» y además «un reto» para cumplir las normas impuestas por parte de los establecimientos.
Precisamente este sábado y domingo, el estado de Nueva York -que ha sido superado por California y Florida en número de casos- anunció cifras que siguen apuntando a la estabilización de la pandemia y registró su número más bajo de personas hospitalizadas por la COVID-19 desde mitad de marzo.
En las últimas 24 horas se sumaron 536 nuevos casos en este estado, que lleva un total acumulado de 411.736 según datos oficiales; mientras que hay 637 personas hospitalizadas y 155 en cuidados intensivos; y tres nuevos fallecidos elevaron el total a 25.106.
En Estados Unidos este domingo los casos de la COVID-19 ascienden a 4,18 millones y ha habido más de 146.000 muertes, de acuerdo a datos de la Universidad Johns Hopkins, que hace un recuento más amplio. EFE

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