«Mi cargo siempre estuvo a disposición del presidente de la República y si por una cuestión de estabilidad política mi cargo tiene que ser dedicado a otro exponente del acuerdo político, pero con mucho gusto. Mi responsabilidad es con la República y yo estoy siempre como un devoto de la armonía, de la igualdad y sobre todo, estoy en contra de la codicia de los cargos. Los cargos son transitorios y lo importante es que mientras uno esté, haga las cosas lo mejor que se pueda, sin nunca fanatizarse por los cargos ni enamorarse de él, el cargo está al servicio de la ciudadanía», aseguró.

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