“Ustedes saben que en la pandemia, la Iglesia Católica fue la primera en lograr que tenga 10 persona en su misa. Eso se llama influencia y si la jueza es incapaz de ver eso es porque ella tenía un crucifijo en el cuello. Eso hace ser que nosotros lo que decimos de lo siguiente, durante el proceso litigamos para convencerle a dos magistrados porque la Iglesia Católica estaba sentada ahí frente a nosotros”, dijo.
“Yo estoy seguro de que su creencia incidió en tomar ese tipo de decisiones. Efectivamente su crucifijo hizo que ella tome este tipo de decisión”, manifestó la abogada de la supuesta víctima, Alexa Torres.

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