Según Efraín Alegre Irún dirigente del JLRA, afirmó que no puede existir ningún tipo de obstrucción a la persecución penal, ya que ellos entregaron todas las evidencias hace tres años, incluyendo los vídeos del circuito cerrado con los casquillos a la Fiscalía, esa misma noche tras el hecho. «El atropello de ese no día no fue de la Policía, sino que fue del Estado mismo».
“Esta imputación es totalmente arbitraria e injusta partiendo del hecho de que las conductas que se ven en los vídeos que fueron difundidos, que por supuesto fueron tergiversados y descontextualizadas las interpretaciones, las conductas que se ven en los vídeos no son típicas”, sostuvo Olga Paredes, dirigente del JLRA .
Por otro lado, otro de los imputados, el joven dirigente liberal Stiben Patrón enfatizó en que «era terrorismo de Estado, era la fuerza policial de seguridad reprimiendo a jóvenes que estaban en su propiedad, en su casa, habían matado a un compañero esa noche. Lo peor de todo es que cuando nos dimos cuenta que Rodrigo había muerto,lo primero que hacemos es pedirle a la policía que nos ayude y qué hizo la policía aparte de haber asesinado, abandonó cobardemente el lugar, desapareció y hay vídeos».

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