Romero mencionó que dialogaron con todas las comunidades de la zona con el objetivo de que no se acepten los víveres, pese a la complicada situación en la que se encuentra el país. «No queremos esa vía de ofrecimiento de víveres a cambio de dos vidas, en medio de llanto y lágrimas, no queremos aprovechar», expresó.
Resaltó a su vez que lo único que esperan es paz, justicia y trabajo para los pobladores de la zona, especialmente para los jóvenes, a fin de que el Ejército del Pueblo Paraguayo no los utilice y los adoctrine.
La Coordinadora de Líderes Indígenas del Bajo Chaco aglutina a 75 comunidades nativas.

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