Los hechos investigados ocurrieron en el km 6,5 Acaray, en horas de la mañana y de la tarde, en los puntos georeferenciales F8XV Q7 de Ciudad del Este. Según datos, los niños realizaban las labores, mientras que los padres los acompañaban desde lejos, incluso desde sus vehículos, conforme con lo que consta en el acta de imputación fiscal.
La denuncia formal fue presentada por la Consejería Municipal por los Derechos de Niño, Niña y Adolescente (CODENI) de Ciudad del Este. El 25 de agosto último, mediante una intervención de la mencionada institución, se constató que R.C.F. estaba en el sitio observando a sus hijas, de 12, 9 y 5 años de edad, mientras éstas comercializaban golosinas.
El escrito fiscal refiere que la hoy procesada en todo momento puso supuestamente en peligro la integridad de su hija, sin tener en cuenta el clima ni la emergencia sanitaria por el COVID-19, pese a las reiteradas advertencias realizadas por la CODENI. Las pequeñas fueron inspeccionadas por una nutricionista, quien dictaminó que las mismas presentaban riesgo de desnutrición.
Posteriormente, en una segunda intervención, se confirmó que F.C.F., también expuso a sus hijas de 10 y 2 años. Éstas también fueron asistidas por una especialista, quien diagnosticó cuadro de desnutrición.
Luego, el 8 de setiembre, una adolescente de 14 años fue divisada limpiando vidrios de vehículos que paraban en el semáforo.
Fuente: Ministerio Público

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