«Es una enfermedad mental donde las personas tienen una dificultad para adaptarse a las normas sociales y de convivencias en las que viven. Las personas con este trastorno por lo general no tienen remordimiento ni sentimientos de culpa. Cuando violan la ley o hacen un hecho antijurídico reconocen el bien del mal solo que no les importa causar daño porque no tiene remordimiento ni culpa», señaló.
«Se comienza a expresar desde la infancia y los familiares deben de reconocer esas señales. Principalmente la falta de remordimiento es la característica. ‘Lo volvería a hacer’ por ejemplo escuché en el juicio de Marabel», acotó.
En diferentes puntos del país, las Unidades de Salud Mental desarrollan talleres, charlas y reuniones donde encaran con toda la comunidad, jóvenes, adultos y adultos mayores los cuidados necesarios a tener en cuenta para sostener una salud mental adecuada.

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