“Debemos asegurar la enseñanza para nuestros hijos”, afirmó el director para Europa de la OMS, Hans Kluge, resaltando que los niños y adolescentes no son impulsores principales del contagio y que el cierre de las escuelas no es efectivo.
Sus declaraciones tienen lugar luego del anuncio de que la ciudad de Nueva York volverá a cerrar sus colegios ante el avance de la enfermedad de COVID-19.
Por otro lado, UNICEF, en un informe publicado el pasado miércoles, alertó que la crisis del coronavirus amenaza con causar daños “irreversibles” a la educación, la nutrición y el bienestar de los niños, y habló de una “generación perdida”.
Kluge señaló también que los confinamientos son “una pérdida de recursos” y que provocan muchos efectos secundarios, como daños a la salud mental o aumento de la violencia de género, y que si el uso de las mascarillas supera el 90% entre las personas, no serían necesarios.
Por otro lado, el director de emergencias de la OMS, Michael Ryan, aseguró que las vacunas no llegarán a tiempo para erradicar la segunda oleada del coronavirus, y urgió a seguir combatiendo la pandemia con medidas preventivas.
Para Ryan las vacunas no son “una solución mágica”, y los países deberán “subir la cuesta” por el momento sin ese arma.
“Creo que deberemos esperar entre cuatro y seis meses hasta lograr un nivel significativo de vacunación”, explicó durante una sesión de divulgación en redes sociales.
“Muchos países están atravesando esta oleada, y van a superarla, sin vacunas”, afirmó.
La compañía farmacéutica Pfizer indicó que los resultados definitivos de su vacuna experimental mostraban que era 95% efectiva, mientras que su competidora Moderna informó una tasa de efectividad del 94,5%. Rusia también aseguró que su Sputnik V es exitosa en un 92%.
“Si añadimos las vacunas pero nos olvidamos del resto, el coronavirus no va a ser eliminado”, vaticinó Ryan, ex cirujano de trauma y epidemiólogo especializado en enfermedades infecciosas y salud pública.
En la misma línea, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguró que la vacuna va a “completar las demás herramientas” que hay actualmente y “no a reemplazarlas”.
“Inicialmente las cantidades serán limitadas, y por consiguiente el personal sanitario, las personas de edad y las que tienen mayor riesgo tendrán la prioridad, y esperamos que ello reduzca el número de muertos y permita resistir a los sistemas de salud”, señaló el titular del organismo.
Fuente: Infobae

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