«El médico asume que sabía que podía haber cortado algo y entonces tenía que haber avisado para un mayor control, nosotros no nos enojamos, no cuestionamos que se haya cortado la pierna para salvar la vida porque se autorizó eso, pero no se debía de llegar a eso», manifestó.
Mencionó que «al ser tan grande estos riñones, según propias palabras de estos médicos y del director médico, Óscar Franco, se cortó algo que no se debía de haber cortado porque el espacio era muy reducido y las paredes de los tejidos estaban muy pegadas por el tamaño del riñón y si es que pudo haber pasado eso ¿por qué no se informa en terapia de que tenían que tener cuidado porque tal o cual cosa pudo haber pasado?».
Explicó que la hija de 19 años de la mujer hizo la denuncia contra el nosocomio, por ende el sábado por la tarde y domingo por la mañana una abogada y agentes de la Fiscalía se presentaron en el lugar para hacer preguntas sobre lo ocurrido.
«El domingo por primera vez estuvieron con nosotros los dos médicos que hicieron la primera intervención en los riñones, nos dicen que estaban totalmente infectados y que tenían el tamaño de un termo de dos litros, no digo que sea mentira pero ¿en los estudios y en la ecografía no notaron que el riñón estaba un poco grande y estaba infectado?», cuestionó.
Insfrán acotó que su cuñada tiene tres hijas de 19, 7 y 2 años de edad. Indicó que la misma continúa con diálisis y con pronóstico reservado. Aseguró que hasta ahora continúa sedada y por lo tanto, aún no sabe que perdió ambas piernas.

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