La cacique de la comunidad mencionó que en el último percance los civiles armados, por orden de los sojeros, incendiaron sus casas, pertenencias, mataron a sus perros y lastimaron a sus hijos.
Señaló que tras la invasión, fueron desplazados hasta la orilla de un arroyo donde viven a base de la solidaridad de los vecinos de la zona.
Agregó que no reciben apoyo de la Fiscalía y la Policía, ya que aparentemente estarían recibiendo algún tipo de beneficios económicos por parte de los sojeros.
Por su parte, el senador Jorge Querey, manifestó que acudió hasta el lugar en su calidad de miembro de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Senadores y constató la presencia de bandas civiles armadas.
Acotó que posteriormente acudió a la Fiscalía para realizar una nueva denuncia al respecto y que espera la intervención de la misma.
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