A continuación, citamos el escrito del doctor Núñez:
La mordedura de una araña viuda negra suele causar un dolor agudo, parecido a un pinchazo, seguido de un dolor sordo que, a veces, produce entumecimiento en la zona que rodea la mordedura. Puede no causar dolor o causar muy poco al principio, pero al cabo de una hora provoca dolor en el área que rodea la mordedura.
El dolor puede ser intenso y afectar la totalidad de la zona herida, que puede estar enrojecida y amoratada y provocar prurito; también puede sufrirse hormigueo en el resto del cuerpo.
Después se forma una ampolla, rodeada de una zona amoratada o una zona roja. A continuación, la ampolla aumenta de tamaño, se llena de sangre y, posteriormente, se rompe, con lo que se forma una llaga abierta (úlcera) seguida de una cicatriz gruesa y negra (escara) que puede dejar una gran cicatriz en forma de cráter. Aunque no es habitual, la víctima puede presentar náuseas, vómitos, dolor, fatiga, escalofríos, sudoración, alteraciones sanguíneas e insuficiencia renal.
El envenenamiento por mordedura de araña «viuda negra» es poco frecuente en edades pediátricas sin embargo no está exento de complicaciones.
En niños lactantes las manifestaciones menores pueden confundirse con envenenamiento por picadura de alacrán puede expresarse con dolor muscular, abdominal y torácico intenso además de las crisis espasmódicas, esto es útil para diferenciarlo de la sintomatología y signología de la picadura de alacrán. Es importante consultar inmediatamente con un profesional médico.
Deja una respuesta