«Manzanero era una persona maravillosa, la grandeza de su persona era la humildad que tenía»

«Una de las últimas anécdotas que tenemos es en el 2018, fui a buscarlo del aeropuerto, él se agacha y se ata los cordones. Tenía una fuerza admirable. Manzanero tenía una memoria impresionante, no olvidaba las letras», recordó.

«Probablemente, el concierto más memorable fue el de la Plaza de la Democracia, habían pianos de cola. El último concierto no tuvimos el lleno que esperábamos porque coincidió con el día de la madre», agregó.


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