Lansac indicó que el decreto promulgado por el Ejecutivo para las fiestas de fin de año prohibía las actividades en las canchas sintéticas, por lo que se procedió al cierre de las mismas hasta el 10 de enero.
«Solamente perjudicaba a los empresarios formales que pagan sus impuestos y tienen sus empleados en el IPS y en el Ministerio de Hacienda», expresó.
Asimismo dijo que quedó demostrado que durante los 35 días que se reabrieron las canchas sintéticas, luego de haber permanecido cerradas por ocho meses desde el inicio de la pandemia, se cumplió a cabalidad con el protocolo sanitario y que no se registró ni un solo contagiado proveniente de esos locales.

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