“El atentado a la libertad de prensa y el derecho al acceso a la información si no se detiene esta extradición sería brutal y además sentaría un antes y un después en la prensa libre en el mundo”, expresó Martínez.
Mencionó que de los 18 delitos por lo que esta imputado su cliente, 17 se encuentran bajo la Ley de espionaje, es una Ley de 1917 creada en el marco de la primera guerra mundial para perseguir a espías en territorio norteamericano. Aseguró que no registra precedentes de aplicación a un periodista en ejercicio por publicar informaciones sobre crímenes internacionales.
«Él esta recluido desde hace tiempo. Su situación es muy grave y expusimos a los jueces su delicada salud. La jueza no atendió a los argumentos políticos y atendió a lo humanitario. La extradición se perdió pero Estados Unidos puede apelar, tiene 14 días. Si no apela, queda firme esa sentencia. Pero la jueza cree que aún hay un riesgo de fuga», comentó.

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