La variante brasileña ya está presente en el 91 % de los casos de COVID-19 en el Amazonas

La nueva variante brasileña del coronavirus ya está presente en el 91 % de los casos de COVID-19 analizados en el estado de Amazonas (norte), que vive un dramático colapso sanitario, según un estudio divulgado este viernes.

La investigación, elaborada por la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), centro de investigación médica de referencia en Latinoamérica, revela una rápida diseminación de la nueva variante amazónica que podría indicar un mayor poder de transmisibilidad.

En diciembre, la bautizada como “P.1” se detectó en el 51 % de las muestras analizadas en los laboratorios y en la primera quincena de enero ese porcentaje saltó de forma sustancial hasta el 91 %, lo que constata que se ha convertido en el linaje predominante en Amazonas.

En este sentido, el hecho de que comparta mutaciones con las variantes originarias de Reino Unido y Sudáfrica, y de haber sido encontrada con mayor frecuencia en los estudios genéticos, sugiere que sea “más transmisible”, según indicó Felipe Naveca, investigador del Instituto Leônidas & María Deane (Fiocruz Amazonía).

Además de Amazonas, también se han registrado tres contagios con la nueva variante hallada en Manaos, capital de Amazonas, en el estado de San Pablo (sureste), aunque los especialistas creen que podría estar ya presente en muchas otras regiones del país.

De hecho, la Organización Mundial de la Salud informó esta semana que se han detectado casos de esta nueva variante, además de en Brasil, en otros siete países: Japón, Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Alemania, Corea del Sur e Irlanda.

La ciudad brasileña de Manaos, situada en el corazón del Amazonas, se ha topado por segunda vez en menos de un año con la peor cara de la pandemia: la escasez de camas, el creciente colapso sanitario y la irrupción de una nueva e irrefrenable variante del coronavirus.

La nueva cepa, detectada inicialmente en suelo japonés, predomina ya en casi la totalidad de las pruebas de COVID-19 realizadas en la zona, donde los propios habitantes ayudan a cavar fosas ante la acumulación de fallecidos.

Las cifras, desoladoras, dibujan nuevamente un panorama trágico y una situación insostenible que podría repercutir en las localidades rurales del interior del estado de Amazonas, como San Gabriel de Cachoeira y Tefé, ya en alerta.

Desde que comenzó la crisis sanitaria, la región ha constatado cerca de 260.000 casos y más de 7.600 decesos. En Manaos, donde las poblaciones indígenas corren grave peligro, las muertes se han duplicado entre diciembre y enero ante el desbordamiento y plausible cansancio de las autoridades locales y los trabajadores sanitarios.

Fuente: Infobae


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