Si tuviste COVID-19, esto es lo que tenés que saber sobre vacunas y mutaciones del virus

En ese sentido, las vacunas que actualmente son desarrolladas por varias farmacéuticas, son herramientas en las que muchos han puesto sus esperanzas para proteger a la población y evitar que más personas sigan muriendo a causa del SARS-CoV-2, el virus que provoca la enfermedad.

No obstante, alrededor de estas surgen un sinnúmero de dudas. Una de ellas es la que plantean quienes ya han sufrido la enfermedad que, en algunos casos, consideran que ya no necesitan la vacuna porque es probable que no vuelvan a infectarse.

Pero, ¿qué sabemos acerca de cómo la inmunidad de una infección previa se compara con la protección que dan las nuevas vacunas? La respuesta corta: no mucho. Pero las vacunas para el COVID-19 han prevenido la enfermedad de manera predecible, y son una apuesta mucho más segura, dijeron los expertos.

“Es difícil predecir quién sobrevivirá ileso a una infección”, dijo en diálogo con The New York Times Jennifer Gommerman, inmunóloga de la Universidad de Toronto. Dadas todas las incógnitas -como la capacidad hospitalaria de una región o la fuerza de la respuesta inmune de una persona- elegir la enfermedad en lugar de la vacuna es “una decisión muy mala”, afirmó. “La principal ventaja de una vacuna es que es predecible y segura. Ha sido diseñada de forma óptima para generar una respuesta inmune efectiva”, agregó.

“Las vacunas hasta ahora han demostrado que generan una respuesta inmune mayor que la enfermedad natural. Por otro lado, los primeros datos de eficacia muestran que la vacuna es eficaz aún en personas que ya han tenido la enfermedad. En la campaña de vacunación no será un criterio para no vacunar a alguien el haber tenido la enfermedad”, aseguró en diálogo con Infobae el doctor Pablo Bonvehí, médico infectólogo (MN: 62.648), jefe de la Sección Infectología y Control de Infecciones del CEMIC.

“No hay nada perjudicial en obtener un estímulo para una respuesta inmune que ya se ha tenido antes”, reafirmó Marion Pepper, inmunóloga de la Universidad de Washington en Seattle. “Podrías obtener una respuesta inmune aún mejor al aumentar la inmunidad de la primera infección con la vacuna”. La idea de la especialista se refuerza con la noticia del fin de semana que indica que dos estudios científicos demostraron que las personas que ya se han infectado por coronavirus necesitarían una sola aplicación para alcanzar la inmunidad, lo cual genera una gran importancia por la posibilidad de cambiar los criterios de inmunización para hacer frente a la escasez de inyecciones, según los expertos.

En un nuevo estudio los investigadores encontraron que las personas que habían sido infectadas previamente con el virus informaron fatiga, dolor de cabeza, escalofríos, fiebre y dolor muscular y articular después de la primera inyección con más frecuencia que aquellos que nunca habían sido infectados. Los sobrevivientes de la enfermedad también tuvieron niveles de anticuerpos mucho más altos después de la primera y segunda dosis de la vacuna.

¿Cuál es el riesgo de reinfección?

El riesgo de reinfección parece ser bastante bajo según los expertos. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) afirman que el riesgo de reinfección es ‘bajo’ dentro de los primeros 90 días después de haberse infectado con COVID. “Igualmente, en base a lo que sabemos de virus similares, se espera que haya algunas reinfecciones”, señalan los CDC en su sitio web.

Fuente: Infobae


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *