La agente fiscal de Itauguá Yennifer Marchuk, demostró durante un Juicio Oral y Público la responsabilidad de E.B., quien fue condenado a 16 años de pena privativa de libertad debido a haber incurrido en coacción sexual y violación de su hijastra de forma sistemática, ha quedado demostrado que desde que la víctima tenía 7 años de edad era manoseada por su padrastro y cuando cumplió 15 años de edad fue abusada sexualmente por el mismo, igualmente se comprobó que ejercía violencia física y psicológica contra su esposa de forma reiterada y que la amenazaba con arma de fuego, se tuvo conocimiento del hecho tras la denuncia realizada por la propia víctima en sede del Ministerio Público en el año 2019.
Tras valorar todos los elementos probatorios, el Tribunal Colegiado aplicó la sanción de 16 años de pena privativa de libertad en forma unánime.
Fuente: Ministerio Público.

Deja una respuesta