Muñoz señaló que este planteamiento no es nuevo, ya que conversaron al respecto con el exministro de Salud, Julio Mazzoleni, quien les había dicho que no pueden aceptar la propuesta por temor a perder el control de la estadística de los infectados.
Comentó que los tests rápidos tendrían un costo de G. 45.000 y que el porcentaje de su efectividad es bastante alta. Mencionó que desde el gremio aseguraron que realizarían una ficha para no perder el control de los infectados y que la misma sería presentada a la cartera sanitaria.

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