Fusillo comentó que el inconveniente no se encuentra solo en la falta de camas de terapia intensiva ni de recursos humanos disponibles, sino que también del espacio físico. «Acá en el Ineram pusimos camas en todos los recovecos del hospital y no hay posbilidad de seguir creciendo», dijo.
Indicó que el personal médico realiza un trabajo sobrehumano para la atención de los pacientes. «Estamos rebasados, esa es la realidad», expresó.

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