Quienes pertenezcan a ese demográfico podrán ser inoculados si así lo desean, pero sólo después de “consultar a un médico que administre el inmunizante y un análisis personalizado de los riesgos”, indicaron de las 16 regiones alemanas y el ministro federal, en un comunicado al término de una reunión.
La decisión sigue una recomendación de un panel de expertos, quienes recomendaron la suspensión completa de su aplicación a menores de 60 años “por informaciíon disponible sobre raros pero muy severos casos de tombosis” en personas vacunadas de ese grupo.
Horas antes, las ciudades de Berlín y Múnich habían anunciado la suspensión completa de la administración de este inoculante a los menores de 60 años “por precaución” y a la espera de recomendaciones del gobierno. No anunciaron de inmediato si seguirán el criterio de la reunión o continuarán con la medida más restrictiva.
Dilek Kalayci, responsable de Sanidad del gobierno regional de la capital alemana, justificó la decisión por la existencia de nuevos datos sobre efectos secundarios del preparado, tras conocerse que dos hospitales berlineses anunciaron la suspensión de AstraZeneca para mujeres de menos de 55 años.
Uno de los grandes hospitales de Berlín, Charité, anunció en un comunicado que, “aunque no ha habido complicaciones ahí tras las vacunaciones con AstraZeneca”, quiere “actuar con precaución y esperar las evaluaciones finales”.
Anunció una decisión similar el grupo de clínicas Vivantes, donde han sido vacunados con el suero de la farmacéutica anglo-sueca “varios miles” de sus trabajadores, según medios locales.
Según informó el diario local Tagesspiegel, en Charité están empleadas unas 19.000 personas, mientras que las clínicas Vivantes -que además gestionan residencias para la tercera edad- emplean a unas 17.000.
Fuente: Infobae

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