«Encima de que nos están robando, de que nos están matando, que nos dejan sin salud, sin educación y sin futuro posible, también nos quieren calladitos y sin molestar, pero eso les esta saliendo mal», aseveró.
«Recordemos que todo este caso es una clara persecución política. Los grupos de prensa cartista me estaban presentando a mi como la culpable antes de que empiece el proceso judicial. Vamos a buscar todas las alternativas para llevar esto de la forma más digna posible, esto es un caso obvio de persecución política y de intento de silenciar las voces de protesta», sostuvo.
«Esta mañana nos enteramos que el pedido de traslado que se hizo para mi caso, porque me querían llevar a Encarnación, se pudo parar. Supongo voy a quedarme acá en tanto dure la apelación al proceso”, manifestó.

Deja una respuesta