«Pido a la justicia que le den la pena máxima porque ¿dónde sé si sale con una rabia más fuerte para matarme y a mis hijos? no quiero correr ese riesgo sinceramente», expresó.
«Él ese día de la agresión desde la mañana me persiguió desde Luque. Él ya tenía una orden de alejamiento hace dos años atrás y luego un mes antes del hecho le denuncié porque me amenazó con un arma de fuego”, recordó.
Díaz agradeció a sus compañeros de trabajo y a las personas que la rodean por haber realizado actividades benéficas para que pueda costear los gastos médicos ya que tuvo que ser intervenida en un centro médico privado.
«Esa golpiza me dejó dos fracturas en la mandíbula y otras secuelas de por vida», lamentó.
«Él quería seguir como si nada, me decía que me iba a llevar al trabajo y ver a nuestros hijos, pero ¿cómo voy a seguir con alguien que me amenazó con un arma de fuego?», sostuvo.

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