De acuerdo al más reciente informe del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanologia, Meteorologia e Hidrología (Insivumeh) de Guatemala, publicado en Twitter, el Pacaya se mantiene con alta actividad, originada principalmente por la efusión de lava a través de fisuras que forman un flujo de lava de 3.700 metros de longitud total.
La lava, sostiene el reporte, ha quemado plantaciones de café, aguacate y otros tipos de vegetación. En este momento se mueve en varias direcciones hacia las comunidades La Breña, La Finca, Campo Alegre, Finca El Gringo, El Patrocinio, El Rodeo y Buena Vista.
Los poblados más amenazados son El Patrocinio, El Rodeo y Buena Vista. En el caso de la aldea El Patrocinio, el flujo de lava está a una distancia de 390 metros de las primeras casas y avanza; mientras que el otro frente activo se encuentra a 385 metros de la aldea El Rodeo, flujo obstruye el camino entre esa comunidad y la aldea Buena Vista.
No se descarta que aparezcan nuevos flujos de lava y columnas eruptivas mayores en los próximos días, pues el nivel de actividad volcánica es elevado y se mantiene con vibración interna asociada al ascenso de magma y flujo de lava. Además, las cenizas volcánicas también afectan a otras poblaciones.
Otros dos volcanes con actividad preocupante
El Insivumeh advierte también sobre la actividad volcánica en el volcán de Fuego y el volcán Santiaguito. Sobre el primero indica que registra explosiones «débiles, moderadas y algunas fuertes»; mientras que el Santiaguito presenta «explosiones débiles y moderadas». Ambos lanzan ceniza gris que se esparce hacia otras localidades, entre ellas, El Porvenir, Alotenango, San Marcos, Loma Linda y Palajunoj.
Aparte del desastre natural originado por la actividad volcánica, se suman otras situaciones como los incendios forestales en las aldeas Los Tujes, San Andrés Sajcabaja y Quiché; así como la entrada de las temporadas de lluvia y de lahares, que comienzan a provocar avalanchas en diversas barrancas y crecidas de ríos.
El Insivumeh advierte que las recientes lluvias pudieran provocar flujo de sedimento y agua en las laderas de los volcanes (lahares) hacia la tarde y noche, por lo que decretó a los tres volcanes como zonas peligrosas para la actividad turística. Además, recomienda no ascender ni acampar en las mesetas de estos montes, debido a la caída de balísticos volcánicos (piedras expulsadas desde los cráteres).
Del mismo modo, advierte a las autoridades aeronáuticas tomar las previsiones pertinentes y sugiere a las autoridades locales mantener las labores correspondientes para resguardar la vida de pobladores en las cercanías de los volcanes, sobre todo en las aldeas adyacentes al Pacaya.
Fuente: RT

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