«Ahora tenemos 70 pacientes con COVID, estamos haciendo lo posible para asistirlos en sillones incluso. No podemos mandarlos a sus casas con saturación baja. Tratamos que los familiares esperen afuera porque se vuelve una aglomeración. Esto es un colapso total. Anoche trasladamos a cinco pacientes, tenemos de repente altas y así, un poco de lugar. Desde el año pasado nos estamos preparando, la Municipalidad hizo más espacio pero igual no damos abasto. Los balones de oxígeno son recargados constantemente. Te dan ganas de llorar cuando ves las fiestas clandestinas, en las calles como está la gente. Quiero llorar al ver lo que trabajan mis compañeros, a veces ni tienen tiempo de almorzar», dijo.
Este fin de semana se vio en su ciudad, fiestas multitudinarias, donde se vio a jóvenes aglomerados, cantando, bailando y gritando sin tapabocas. La fiesta se extendió hasta la madrugada. “Esperá que me importe” fue la respuesta de un participante según se difundió en redes sociales.
"Te dan ganas de llorar cuando ves las fiestas clandestinas, en las calles como está la gente. Quiero llorar al ver lo que trabajan mis compañeros, a veces ni tienen tiempo de almorzar" doc. Yohana Benítez, directora del Hospital de Villa Elisa.
Vía @arnalditocabral #1020AM pic.twitter.com/q3gItrIriK
— Radio Ñandutí (@nanduti) April 19, 2021

Deja una respuesta