«Una vez que se dan los fallecimientos, se prepara el cuerpo, se traslada, se da una especie de velatorio rápido a cajón cerrado y luego viene la inhumación. Son unas 50 personas las que están a cargo del tratamiento de los cadáveres de los fallecidos por COVID y no están en primera línea para las vacunas. Ellos están muy preocupados porque también pueden contagiarse y también tienen familia. El error no habrá sido con ganas de que sea así por eso estamos promoviendo una conciliación, pero tienen razón, ellos también están poniendo el pecho. No es un reclamo porque esto es nuevo, es algo que se nos vino de repente y no estaba previsto pero esperamos que cambie. Creo que con 1000 vacunas se soluciona ya», refirió.

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