Vargas comentó que recibió una llamada del sistema 911 de los vecinos de la zona que denunciaron una reunión clandestina, donde había bebidas alcohólicas y música en volumen muy elevado.
Señaló que al llegar allí conversó con la dueña de la vivienda, con quien conversó de buena manera y le expuso que estaban violando el decreto presidencial de restricciones.
Contó que en ese momento, uno de los participante de la reunión que estaba en estado etílico le respondió de manera prepotente cuestionando su presencia en el domicilio a lo que él respondió que él recibió una denuncia de uno de los vecinos por una reunión clandestina.
Agregó que comenzó a discutirse con los participantes del encuentro, quienes lo insultaron y no le dejaron realizar su trabajo y a que les había solicitado sus documentos para poder llamar a la Fiscalía. Fue en ese momento que agarró una guacha que estaba en la Patrullera y golpeó a uno de los jóvenes.

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