Intel, la empresa dedicada a la fabricación de chips más importante del mundo, no es ajena a esta problemática, y mediante su CEO ya ha avisado al mundo de que la escasez de los semiconductores no se aliviará próximamente, y que por lo tanto no se podrán suministrar a multitud de industrias la cantidad de chips necesarios, desabastecimiento que ha podido repercutir negativamente en la acción de Intel, que desde principios de abril no ha dejado de caer.
Un primer trimestre envidiable
Al contrario de la tendencia que viene experimentando la empresa californiana desde que comenzó el segundo trimestre del año, Intel sí que vivió durante los tres primeros meses de 2021 uno de sus mejores periodos de los últimos tiempos llegando incluso a marcar su mejor cotización desde el año 2000, año en el cual la acción de Intel superó los 70 dólares, cotización aún más espectacular si se tiene en cuenta que un dólar del año 2000 equivale a 1,55 dólares de la actualidad.
Pero la importancia de los semiconductores no se limita ni mucho menos al mercado de la informática de consumo a nivel de usuario -quizás los lectores hayan leído estos meses sobre la increíble subida de precio que han experimentado las tarjetas gráficas, precisamente porque se usan en granjas de minado de criptomonedas-, sino que también afecta a compañías como Tesla, ya que el popular Elon Musk se quejaba amargamente de que la escasez de semiconductores está afectando muy negativamente a la producción de sus populares modelos.
Además de las distorsiones en la producción y distribución propias de la pandemia, la tensión cada vez mayor entre China y Taiwán -el objetivo de la República Popular es el de anexionarse la antigua Formosa antes de que se cumpla un siglo del triunfo comunista en la guerra civil contra los nacionalistas- también está teniendo su parte de culpa en la escasez de semiconductores con los que fabricar los chips necesarios para sacar adelante la producción de cualquier tipo de aparato electrónico al ser estos dos países vitales en la producción o utilización de este recurso, lo que a su vez está repercutiendo en la actividad de los inversores -muy necesarios para capitalizar empresas como Intel- ya que no se sabe que esperar en los próximos meses ¿saldrán reforzadas estas empresas de la crisis de oferta de semiconductores? ¿o caerá más el precio como consecuencia de un estrangulamiento de la producción? Aunque la incertidumbre es siempre la compañera del inversor, estamos viviendo tiempos especialmente volátiles.
Negociando con acciones en cualquier coyuntura
Como se ha visto, cualquier factor puede afectar al precio de un activo, tanto para bien como para mal, así que comprar acciones siempre será un negocio más o menos arriesgado al deberse tener en cuenta todos los factores y conseguir relacionarlos para obtener una predicción.
Por otra parte, si se es consciente de las implicaciones que acarrea el apalancamiento, se puede aprender como negociar acciones con un trader regulado, para de esta forma poder negociar con un activo como es el de la acción de Intel incluso durante un periodo de decrecimiento -como por ejemplo lo ha sido abril- ya que si se espera que el precio de un activo baje -y además se dispone de una cuenta con un bróker online fiable- se puede abrir una posición en corto, eso sí atendiendo cuidadosamente a los peligros característicos de los mercados bajistas, pero si se espera que suba se puede abrir una posición en largo, por lo que el trading es más flexible que otras formas de inversión, aunque también es bastante más arriesgado para el capital.
Una forma interesante de introducirse en el mundo del trading podría ser la de operar un buen tiempo sin dinero real, consiguiendo toda la información posible sobre un activo, tratar de elaborar predicciones sobre hacia dónde se moverá la cotización y comprobar si estas son acertadas, de este modo un aspirante a trader podría hacerse una idea de sus capacidades, y de paso aprender en qué aspectos es necesario mejorar.

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