Núñez mencionó que un porcentaje de los 186 pacientes que están aguardando acceder a una cama de UTI están en sala de reanimación terapizados, otros están en las salas de urgencia conectados a un respirados y otros a máquinas de autoflujo.
Señaló además que en total son 600 las camas del sector público las que están ocupadas, un récord para el sistema de salud nunca antes registrado. Asimismo indicó que en el área privado está atravesando por la misma situación de colapso. «Ellos tienen dificultades con sus propios asegurados con patologías polivalentes», dijo.
Agregó que diariamente entre 35 a 45 camas se están desocupando, ya sea porque el paciente fue dado de alta o porque falleció.

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