«Es una situación extrema, nos encerraron un año. Soy estudiante de Derecho, soy trabajador independiente. Hace 15 días mi mamá murió mientras le buscábamos terapia. Le dio un paro sin llegar a UTI. Los mismos doctores nos recomendaron buscarle la cama de terapia nosotros mismos lastimosamente hay mucha burocracia. Ninguna autoridad salió. Acá me quedo. Quiero hacer el intento. Si Dios dice basta, bueno pero voy a luchar. Mi padre se llama Juan Martínez Limeño, de 59 años. No descarto presentar un amparo. Lastimosamente es una realidad que nos toca. Me comentan que hay camas de terapia, solo que están reservadas para algunos, lastimosamente no hay pruebas. Un chiste es COVID gasto cero. No pude acceder a los medicamentos de la Fundación Santa Librada por tener RUC, también hice una solicitud a la Diben pero no hay caso», dijo.


Deja una respuesta