Foto: Archivo
Las ciudades desiertas que alguna vez resonaron en la noche con el aullido de las sirenas de las ambulancias se están moviendo de nuevo, según un artículo de la BBC. Los viajeros se están lanzando a los cielos y una vez más están llenando los aviones que ya no tienen polillas. La vida, nerviosamente para muchos –e increíblemente para casi todos– está siendo restaurada.
Los estadounidenses se están acostumbrando a verse en espacios interiores, sin mascarillas y a aprender a abrazar y sonreír nuevamente. Los abuelos se están reuniendo con familiares lejanos. Los adolescentes mayores vacunados se encuentran alegremente en pijamadas.
Guerrero comentó que esta situación es posible a la vacunación contra el virus.
Con información de la BBC.

Deja una respuesta