» Vestían para para’i y tenían franjas rojas. Tenían las letras ACA-EP, toditos eran hombres. Dice que un petiso era el que daba las órdenes. Dice que nunca le dejó mirar la cara. Él dice que no hay caso en identificarlos porque en todo momento estaban encapuchados», afirmó.
Pedido de rescate
Inicialmente, Juan llamó a su esposa y le dijo que preparen USD 200.000 para el miércoles en concepto de colaboración, la familia decidió intentar llegar al monto, pero solo lograron recaudar USD 50.000.
“Encontré 16 llamadas perdidas de mi hermano. Anoche fue el primer contacto conmigo, cuando le llevaron él llamó a su esposa. Yo preferí hablar directamente con ellos. No digo que no iba a llegar a esa suma, pero era difícil. Trabajo con muchos silos, por ahí estaba viendo el dinero. Podía ver préstamos y pagar en cuotas. La prioridad es la vida, vos no pensás en otra cosa. A las 17:00 más o menos me llamaron ellos y les dije que tenía máximo USD 50.000, me respondieron ‘ah, no tienen luego el dinero´ y se cortó la llamada, después le liberaron»
Una de las versiones que se plantearon en el caso, es que se equivocaron de persona o que se llevaron a Juan con la intención de llamar a Porfirio y hacer un intercambio.
El secuestro
Según el relato del secuestrado, le siguió una camioneta blanca cero km. Él iba en su moto, le cerraron el paso, abrieron las puertas de la camioneta y lo llevaron al monte.
«Juanchi dijo que llevaban muchas cargas en los primeros tiempos, que entró al monte con tres personas con bolsos. Después se unieron otras tres personas, ya eran seis. Siguieron caminando y se unieron otras tres. Eran 9. La primera noche dice que no descansaron ni pararon. En la segunda sí durmieron, pero se levantaron y siguieron el camino”, refirió.
Añadió que no cree posible la identificación de los captores debido a que no tenían la cara descubierta en ningún momento. “Son profesionales, en un segundo desaparecí de la ruta me dijo Juanchi. En el momento que le agarraron le quitaron la venda que él tenía y le pusieron por los ojos», agregó
La liberación
«Él iba con los ojos vendados, le dijeron que no mire hacia atrás. Le hicieron trotar, no sabía hacia donde se iba. Él siguió adelante, salió hasta un camino, vio un camión y por poco y se puso enfrente y le dijo al chofer que él era el secuestrado, ahí llamó a la familia”, contó.

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