Mauer mencionó que la vida de la avicultura paraguaya está a «contrareloj», ya que unos 11 millones y medio de pollos y 3.500.000 de gallinas ponedoras hay en el mercado nacional que dependen exclusivamente del maíz para seguir sobreviviendo.
Comentó que si las aves comienzan a tener hambre, hay riesgo de que empiecen a picotearse unas contra otras y a materse entre ellas dentro de los galpones.
Indicó además que muchos empresarios del sector conversaron con los transportistas para que puedan dejar pasar por lo menos un camión, pero la carga que este móvil transporta no es suficiente para una granja grande, ya que se necesitan aproximadamente 200 camiones para el abastecimiento.

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