«Es grave a lo que nos estamos enfrentando y creo que el Gobierno tiene que estar enterado de lo que pasó en el Chaco porque se esta cercenando los derechos de los trabajadores rurales. Acá esta generalizada la esclavitud», aseveró.
«En el Chaco no se usa la Constitución paraguaya, se utiliza la alemana y el Chaco es de Paraguay y tiene que regir la carta magna en esa zona, excepto que el presidente de la República haya vendido esa zona a los alemanes. Por qué en el Chaco rige la mafia y la esclavitud, quién dio la orden de que estas personas tienen que ser esclavizadas», denunció.
Mencionó que por día la asociación recibe unas 30 a 50 denuncias por parte de trabajadores rurales por falta de pago de antigüedad, bonificaciones, vacaciones y aguinaldo. «Esta gente no tiene ningún derecho», expresó.
«Tenemos ganaderos y empresarios extranjeros y paraguayos, pero el paraguayo no es que maltrata a sus personales pero si “hova’ata ndopagasei”», acotó.
Lamentó que «el sueldo mínimo de ellos es de G. 1.200.000 pero le descuentan IPS pero no tienen IPS , según lo que verificamos, también se les cobra la luz. No cobran bonificaciones familiares ni vacaciones».
«Hay un abuelito de 66 años. Tiene 30 años de antigüedad y cobraba 30 mil guaraníes mensuales. Le echaron de su empleo, ahora esta viviendo al costado de la ruta, es un hermano originario», sostuvo.
Peón denuncia que pidió permiso para ver a su hijo enfermo, no le dejaron ir y falleció el menor
Crispín Amarilla trabajaba en la estancia Don Pedro ubicada en Boquerón. El mismo pidió permiso para ver a su hijo que estaba en grave estado de salud pero finalmente no lo dejaron ir, denunció. Comentó que unos días después lo llamaron para comunicarle que su hijo falleció por lo que decidió renunciar a su trabajo para ir a Caapucú, ciudad donde vive su familia.
El señor Crispín manifestó que aproximadamente el 20 de agosto su hijo se enfermó gravemente de pulmonía, pidió permiso para ir a cuidarlo pero no le dieron. Mencionó que solicitó como préstamo G. 1.000.000 para comprar medicamentos, a lo que le respondieron que le iban a enviar por giro.
Posteriormente preguntó a su esposa si el dinero le había llegado a lo que ella respondió que no. Contó que una semana después de haberse enfermado, su hijo de 6 años falleció, por lo que decidió ir a Caapucu viajando en un trasganado.

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