“Todos los que accedieron al beneficio tienen un RUC, una cantidad aproximada de 20 mil se acercaron a la Subsecretaria y hoy ya operan. Otros tienen un plazo de dos años porque la misma norma establece que dentro de ese plazo se debe volver a cancelar”, detalló.
«La ley que creó Pytyvõ estableció claramente que al momento de inscribirse debía declarar las actividades que estaban realizando porque en mayor medida los que cobraron esos beneficios fueron ciudadanos que estaban realizando determinadas operaciones comerciales no formalizados», afirmó.
Explicó que «la misma normativa establece que para acceder a ese beneficio todas esas personas debían estar inscriptas en el Registro Único de Contribuyente y en ese contexto se optó por inscribirles al Resimple».
Dicha normativa establece que esas personas tienen un tiempo de dos años para acercarse a la administración tributaria para informar de forma especifica las actividades que están realizando y obligaciones si es necesario actualizarlas, también para activar el RUC , obtener la autorización de su timbrado y comenzar a operar dentro de la formalidad, acotó.
«Lo que establece en las normas, incluso aplicamos a principios de año, es que el beneficiario no utilice los fondos que se le fue acreditado y en este caso, asimilando ese proceso, es que el beneficiario devuelva el dinero, esa es una de las alternativas», enfatizó.

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