El doctor Miller señaló que a raiz de la pandemia, los funcionarios del Registro Público trabajaron en burburjas, lo que provocó retrasos en cuanto a la expedición de documentos. Debido a esta razón, las autoridades de esta institución, decidieron implementar una nueva plataforma que finalmente no solucionó el inconveniente. «Se agravó el problema, cuantificar la pérdida en dinero es inmensa», dijo.
Indicó que la plataforma que quisieron implmentear no funcionó y que incluso desde el Colegio de Escribanos pusieron un técnico que inspeccionó el software. El mismo citó una serie de fallas técnicas que posteriormente informaron a la Corte Suprema de Justicia. «Da vergüenza ajena porque nunca el notariado paraguayo salió a la calle a hacer una protesta y tuvimos que salir de tal forma que se nos escuche», expresó.

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