Secuestro y asesinato en Santaní: Forense confirma la violenta ejecución de las tres víctimas

«El secuestrado tenía un disparo de arma de fuego en la cabeza, de atrás para adelante, no estaba atado al momento del disparo. Tenía rastros de haber sido maniatado pero no al momento de la muerte y del hallazgo del cuerpo. El disparo lo recibe de muy corta distancia, es decir con la boca de fuego apoyada por la piel. Le dispararon estando arrodillado, con la cabeza agachada».

«En el caso del hombre que se supone que es brasileño, no tiene documento paraguayo por eso no aparece en el sistema AFIS y sus huellas se enviaron a las autoridades brasileñas para su reconocimiento. Él sí estaba maniatado, recibe un disparo en la cabeza pero no pegado a la piel tiene una distancia de corta a mediana, estando arrodillado, no fallece de manera inmediata por el disparo en el cerebro. Tuvo un edema en los pulmones, tuvo hemorragia en la tráquea y los bronquios y le dio un paro cardiorrespiratorio, el edema sí fue producido por el traumatismo craneoencefálico estamos hablando de una muerte agónica».

«El tercer hombre, el ciudadano paraguayo Rolando Díaz fallece de manera diferente a los demás, recibió un golpe en el rostro y una herida de arma blanca en el tórax, profunda que llega a cortar el ventrículo izquierdo del corazón provocando una hemorragia masiva, siendo esa la causa de muerte. También se le hace un par de cortaduras como si fuera un degüello pero sin llegar a constituirse en un degüello porque no son cortes muy profundos, todo esto lo recibe estando maniatado y arrodillado».


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